Dirección Empresarial

Reflexiones sobre ‘Los 4 Acuerdos’ y su Impacto Cultural

En el libro “Los 4 Acuerdos”, que escribe el Dr. Miguel Ruiz, se hace un análisis de diversas condiciones que han impactado en la formación (domesticación le dice en el libro), que hemos generado de manera sistemática en la cultura actual. Hemos sido educados para encajar en una sociedad dominada por creencias, ideas y ciertos valores en los cuales no necesariamente encajan todas las personas. El resultado de este libro es una propuesta de cuatro acuerdos para reconocer esta situación y encontrar otras formas de vivir.

Quiero hacer una reflexión sobre mis aprendizajes, después de haber leído este libro, y el propósito de esto es compartir con ustedes una visión que, espero, pueda ayudar a enfocar aspectos de mejora en la gestión de la cultura organizacional, así como en el desarrollo personal.

En el inicio del libro, Miguel Ruiz sugiere que hemos sido educados de manera tal, que vivimos condicionados por creencias y acuerdos inconscientes que se convierten en elementos que limitan el desarrollo de nuestro potencial.

En el capitulo 1, denominado El sueño del Planeta, el autor establece que hemos sido “domesticados” desde niños para encajar en la sociedad. ¿Cómo se da esta domesticación?, mediante las reglas diversas que se establecen, las creencias que predominan en nuestros grupos sociales así como juicios dominantes que restringen la verdadera esencia de una persona. Esta formación colectiva hace que las personas acepten limitaciones, busquen aprobación y aceptación continua, además de temer al castigo en sus diferentes formas.

Es importante resaltar que las creencias son aprendidas, y no verdades absolutas; la libertad personal qué es coartada por estas creencias, inicia cuando las cuestionamos, y este es el paso para iniciar un camino hacia la libertad personal, al tomar consciencia de que podemos ser diferentes.

Intentando ejemplificar en la parte personal y familiar: desde niños crecemos buscando ser aceptados en nuestros diferentes grupos sociales, por lo que asumimos conductas que pensamos son adecuadas y valoradas por los adultos y amigos; así, jóvenes introvertidos son sometidos a presión social para ser extrovertidos y encajar en un determinado grupo. Muchas veces, nuestros padres o nosotros mismos “invertimos” en ciertas marcas para “pertenecer” a un grupo social (clubes deportivos y sociales, escuelas, ropa, etc). En mi época, y sin cuestionar, teníamos claro que debíamos estudiar, terminar una carrera profesional o aprender un oficio, casarnos, tener hijos y hacer que este ciclo continuara. En la actualidad, los jóvenes cuestionan esto y han optado por experimentar o vivir de manera diferente, lo que en ocasiones ha generado conflictos con sus propios padres.

Desde la perspectiva organizacional, estas creencias se marcan en la cultura organizacional que genera cohesión en la empresa, pero también se pueden convertir en elementos que limitan el potencial de abrazar nuevas ideas y restringen el desarrollo de la organización. Los rituales y tradiciones que se han perpetuado en muchas empresas, hoy son cuestionados por los jóvenes y están obligando a repensar de que manera se debe vivir dentro de una organización. Ejemplos del pasado eran los horarios extendidos que reflejaban «tener la camiseta puesta», hoy ya son cuestionados e incluso mal vistos, generando rotación en algunas organizaciones.

Es importante preguntarnos: ¿estamos generando una cultura de cambio en la organización?, ¿estoy imponiendo mis expectativas a mis hijos, condicionándolos en su desarrollo y decisiones de vida? Son preguntas valiosas que nos pueden ayudar a replantear la forma en que educamos y formamos valores, tanto en la familia como en la organización.

En una siguiente entrega, hablaré sobre el primer acuerdo «Sé impecable con tus palabras», que cada vez mas tiene un rol importante en la convivencia personal y organizacional.

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