El capitalismo tal como se conoce hasta hoy, está sufriendo cambios relevantes basados en la nueva filosofía de los empresarios. Poco a poco se está pasando de negocios orientados a la utilidad para los dueños o accionistas, a desarrollar modelos de negocios que comparten los beneficios con todos sus grupos de interés.
El Capitalismo Consciente se refiere a un movimiento empresarial en el que las empresas, reconociendo su necesidad de generar utilidades, asumen el compromiso de no hacerlo a costas del daño a su entorno, y asumen el rol de generar utilidad real a todos sus mercados (clientes, socios, proveedores, gobierno, comunidad, ecosistema). Se basa en un principio de intencionalidad, es decir, tomar decisiones enfocadas al crecimiento y desarrollo organizacional y del ecosistema empresarial, de manera integral.
Este movimiento empresarial se sustenta en cuatro pilares, de acuerdo a Raj Sisodia, fundador del movimiento. El primero de los pilares, es el tener un PROPÓSITO SUPERIOR que guía las acciones de la empresa. No solo declarar una misión y visión de la empresa, sino dejar claro que beneficio estará aportando a su ecosistema. Se pueden categorizar en propósitos orientados a Hacer el Bien, Generar Belleza, Compartir la Verdad, y hacer lo Heroico. El segundo pilar es el LIDERAZGO CONSCIENTE, que implica que los tomadores de decisiones de la empresa, tengan siempre claro el resultado e impacto de sus acciones. El líder guía a los colaboradores con el ejemplo y actitud en la toma de decisiones hacia un compromiso real con sus grupos de interés.
El tercer pilar es reconocer los GRUPOS DE INTERÉS, que son aquellos agentes o entes sociales que están conectados con la actividad de la empresa. Proveedores, clientes, comunidad, colaboradores, gobierno, medio ambiente son algunos ejemplos de los grupos de interés. La empresa consciente los considera como receptores de los beneficios generados por la organización, mediante diferentes acciones. Finalmente, el cuarto pilar, es la CULTURA y DIRECCIÓN CONSCIENTE, que implica que la cultura organizacional de la empresa y su estilo de dirección, deben ser un ejemplo vivo de esta filosofía.
En este movimiento empresarial, los dueños y directivos de negocios son los jugadores claves en su evolución, ya que si se adopta esta filosofía, son precisamente los dueños y directivos los principales promotores, ya que hay que asignar recursos de manera consciente, para establecer e implementar esta filosofía en las empresas.
¿Te interesaría implementar este nuevo enfoque de negocio en tu empresa? Hay grandes beneficios en el tiempo, pero sobre todo, se genera un impacto económico y social que ayuda a mejorar el bienestar del entorno en que la empresa participa.
